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Cochinilla en plátano

Nueva clasificación de las plagas peligrosas, prioritarias y de cuarentena

Las plagas prioritarias estarán sujetas a unas normas más estrictas y los Estados miembros podrán recibir mayor financiación de la UE para eliminarlas

Un paso más, y ya es el penúltimo, para la entrada en vigor de la nueva normativa sobre medidas de protección contra las plagas de los vegetales. El Consejo de la UE ha aprobado el nuevo reglamento y tan sólo está a falta de que la Eurocámara dé el visto bueno. Su entrada en vigor se prevé a finales de 2016 y podrá ser aplicado tres años después.

Según establece la nueva legislación, que sustituirá a la actual Directiva (2000/29/CE) sobre fitosanidad, las plagas más peligrosas (plagas de cuarentena), quedarán mejor definidas y se dividirán en “epidemias prioritarias” y “otras plagas de cuarentena”.

De esta forma, las plagas prioritarias “estarán sujetas a unas normas de erradicación e información al público más estrictas y los Estados miembros podrán recibir mayor apoyo financiero de Bruselas para eliminarlas”, tal y como informa el Consejo Europeo en un comunicado.

Pasaporte fitosanitario

Plagas. Pulgón en pera

Entre las medidas previstas para reforzar la supervisión y fomentar la erradicación temprana de plagas está la extensión, simplificación y armonización del pasaporte fitosanitario, necesario para realizar movimientos de plantas entre operadores profesionales en el seno de la UE.

De la misma manera, el texto exigirá a los operadores profesionales inscribirse en un registro para garantizar controles más sencillos y una mejor trazabilidad del recorrido que realizan las plantas.

La nueva regulación también incluirá medidas para hacer frente a las plagas introducidas desde países extracomunitarios, de acuerdo con un enfoque basado en el nivel de riesgo.

Materiales importados, nivel de riesgo

Así, con el fin de identificar con rapidez las probabilidades de riesgos de plaga y otros riesgos fitosanitarios, se introducirá un sistema para la evaluación previa de los vegetales y materiales procedentes de terceros países. Una vez identificados, se impondrán prohibiciones temporales a aquellos que supongan riesgo a fin de evitar la introducción de plagas en territorio de la Unión Europea.

Se requerirá el certificado fitosanitario a los operadores profesionales dedicados a la importación de plantas y productos vegetales, así como a clientes de servicios postales y de Internet, y pasajeros que importen plantas susceptibles de riesgo de plaga. No obstante, estarían exentos los viajeros privados que importan pequeñas cantidades de vegetales para uso particular.

Al identificarse una planta enferma, ésta pasaría a una lista de vegetales de elevado riesgo y, por lo tanto, no podría obtener el certificado europeo.

La posición del Consejo de la UE confirma el acuerdo alcanzado con el Parlamento Europeo en diciembre de 2015 y aprobado por los embajadores permanentes de los Veintiocho en mayo. Queda, por tanto, la aprobación por parte del Parlamento Europeo en segunda lectura.

Consulte aquí el documento completo de la propuesta de Reglamento sobre medidas de protección contra las plagas de los vegetales.

 

Fuentes:

http://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2016/07/18-tackling-plant-pests-new-measures-adopted/

http://video.consilium.europa.eu/en/webcast/dbe88c55-a301-455f-b24c-cbcb015f5f63

 

Abono orgánico brote

Los beneficios de los abonos completos 100% orgánicos

Los abonos órgánicos completos (contienen los tres nutrientes primarios: nitrógeno, fósforo y potasio) reportan numerosos beneficios al cultivo respecto al uso de fertilizantes químicos e incluso el estiércol.

Frente a la variabilidad del estiércol, garantizan las unidades fertilizantes (N,F,K), así como aseguran la ausencia de semillas de malas hierbas o patógenos que pueden trasladar los estiércoles al cultivo. Además, en agricultura ecológica no están permitidos muchos estiércoles: los procedentes de ganaderías intensivas probablemente estarían contaminados con antibióticos, restos de pesticidas, metales pesados…

Por otro lado, algunos estiércoles muy ricos en macronutrientes como el nitrógeno, si no se mezclan con otros más pobres o con restos vegetales, a pesar del compostaje, tienen tendencia hacia el desequilibrio.

Respecto a los fertilizantes sintéticos, los beneficios son de mayor evidencia, tanto para el cultivo como para el medio ambiente, a corto y, especialmente, a largo plazo.

Aunque el empleo de abonos inórganicos aporta a la planta nutrientes disponibles inmediatamente, es más fácil aplicar en exceso o en deficiencia.

Los fertilizantes químicos no enmiendan el suelo

Aparte de la posible contaminación del agua circundante y subterránea, y el aumento de las sales tóxicas del suelo cuando son aplicados en grandes cantidades, un riesgo importante en el empleo único de abonos químicos es la degradación de la vida del suelo eliminando microorganismos útiles para la nutrición de las plantas. Y es que, realmente, los sintéticos no consiguen enmedar el sustrato, sino simplemente alimentar al vegetal.

Con la aplicación de abonos orgánicos, los mismos microorganismos de la tierra son los que degradan el fertilizante hasta formar compuestos solubles en agua que las plantas aprovechan. Otra valiosa característica es que logran aumentar la acción de las bacterias y los hongos que benefician el suelo. De hecho, favorecen la proliferación de los hongos responsables de que las plantas aprovechen los nutrientes.

Por tanto, mejoran la estructura del suelo, ayudan a retener los nutrientes, permiten la fijación de carbono en el sustrato y favorecen la capacidad del cultivo para absorber agua.

Garantía 100% orgánicos y certificación oficial

Esta eficacia natural se puede encontrar en abonos con formulaciones especializadas y adaptadas a los requerimientos de cada cultivo en cada momento del ciclo productivo. Las distintas líneas de fertilizantes de SEIPASA son una muestra de las mejores opciones para una nutrición natural.

Multisei y Terrasei

Fertilizantes Multisei y Terrasei

SEIPASA ofrece abonos con garantía 100% orgánicos, avalados con el correspondiente certificado ecológico, e ideales para la producción integrada.

La equilibrada composición de los productos de las líneas Multisei y Seivital (orgánicos líquidos y sólidos) les sitúan como modelos regeneradores de suelos por su capacidad para equilibrar el sustrato nutriendo, mejorando su estructura, su composición y la actividad microbiana.

Los fertilizantes Multisei fomentan además la formación de agregados en el suelo que mejoran la friabilidad del terreno facilitando las labores agrícolas y evitando encharcamientos y asfixias radiculares. De la misma manera, incorporan en su formulación materias primas de origen vegetal con un alto grado de refinamiento que evitan problemas de precipitados y obturaciones en sistemas de riego por goteo.

Los fertilizantes sólidos de la línea Seivital, con un pelletizado que se distribuye con gran facilidad y uniformidad en el suelo, permiten una disponibilidad inmediata al disgregarse en sólo cinco minutos en presencia de agua y disolverse por completo en no más de cuatro horas logrando una valoración máxima de las unidades fertilizantes aportadas.

Aseguran un fertilizante de origen orgánico, libre de elementos patógenos, antibióticos y semillas de malas hierbas, y exento de salmonella, enterobacterias y estreptococos.

Aplicados con regularidad, son la mejor solución para enriquecer y recuperar suelos erosionados, compactados o agotados, pues logran aumentar la porosidad del sustrato permitiendo una mayor circulación del aire, así como una rápida infiltración y una mayor retención del agua de lluvia o de riego.

Por su parte, la línea Terrasei es la respuesta de SEIPASA a las necesidades nutritivas de los cultivos en diferentes estados fenológicos, ya que combina la nutrición mineral junto con el aporte energético y estructurador de suelos de la fertilización orgánica. Además, estos productos incorporan en su composición un porcentaje de aminoácidos que se traduce en un plus energético para los cultivos, permitiendo que la planta dedique recursos metabólicos a funciones fisiológicas primarias.