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Curva degradación residuos cero

Cómo lograr cosechas libres de residuos químicos en cultivo convencional

Hacia el ‘Residuo Cero’ en cultivo tradicional

Cualquier producción agrícola convencional –no se restringe a la ecológica– puede obtener frutas, hortalizas y cereales libres de residuos químicos. ¿Cómo? Se lo explicamos.

Para tener claro el proceso hemos de hablar de las denominadas curvas de degradación o eliminación de residuos. Éstas vienen a ser la representación gráfica de la evolución en el tiempo de los residuos presentes en los vegetales tratados con pesticidas.

La aplicación de un plaguicida genera un depósito (cantidad de esta sustancia que queda en el vegetal inmediatamente despúes del tratamiento), que dependerá del producto empleado, su formulación, de la presencia de coadyuvantes, de la aplicación, de la morfología del vegetal, de la relación entre superficie y peso, así como de las condiciones climáticas en el momento de la aplicación.

A partir de este depósito inicial se produce una degradación progresiva del plaguicida por agentes mecánicos, físicos y químicos, derivados de factores climáticos (temperatura, viento, lluvia, humedad, insolación) y de la propia naturaleza de la planta y el plaguicida:

Gráfico causas eliminación de residuos

Este proceso se puede prever según modelos que marcan la velocidad de disipación, estableciendo curvas que nos permiten saber concentraciones teóricas para un determinado tiempo de aplicación.

CURVA TEORETICAEs por ello que las curvas de los plaguicidas autorizados para cada cultivo permiten conocer cómo va variando el contenido de los residuos en el fruto a lo largo del tiempo y, de este modo, determinar los “plazos de seguridad(periodo mínimo de tiempo que debe transcurrir entre el tratamiento y la recolección del producto, o la entrada del ganado en la parcela tratada).

Límites Máximos de Residuos (LMR)

La peligrosidad de un residuo viene determinada por la toxicidad de la materia activa, las características de la formulación, los posibles metabolitos que genere el propio proceso de degradación, su bioacumulación, la cantidad de residuos presentes en la recolección o consumo, y el grado de exposición.

Al objeto de proteger la salud pública frente a la toxicidad de los restos químicos en los productos agrícolas, se regula una normativa por la que se establecen unos Límites Máximos de Residuos (LMR).

Se trata de la cantidad máxima de residuos químicos que pueden contener los productos vegetales cuando llegan a los mercados; es decir, la concentración permitida que puede aceptarse para el consumo humano o animal a largo plazo.

En cultivo convencional, siguiendo una buena práctica agrícola, se obtienen cosechas que no superan esos Límites Máximos de Residuos si se respetan los criterios legalmente establecidos (dosis, tiempos, adecuación de producto-cultivo,…).

Degradación de residuos hasta nivel cero

Curva de degradación de fitosanitarios

El proceso de la curva es el siguiente: Hay un breve periodo de latencia, tras el cual se registra un progresivo descenso de concentración de residuos (zona disipación). Llega a un punto en el que la degradación se produce con mayor lentitud (zona de persistencia), hasta alcanzar el periodo de recolección, en el cual deben cumplirse los parámetros de los Límites Máximos de Residuos (LMR).

Pero hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones se hacen necesarias varias aplicaciones de un plaguicida en distintos momentos del ciclo productivo, por lo que la curva de degradación se va desplazando a la derecha. Así, cuanto más cerca se encuentre del periodo de recolección, más cantidad de residuos llegarán a la producción final.

Empleo a tiempo de biopesticidas SEIPASA

Es por ello que, si se quiere conseguir una cosecha totalmente libre de residuos químicos, hay que conocer a partir de qué etapa del cultivo se deben dejar de aplicar fitosanitarios sintéticos para recurrir a los tratamientos naturales de SEIPASA. Aquí está la clave para lograr cosechas ‘Residuos Cero‘ en cultivo convencional.

Pero además de este método, la práctica lleva a centrarse en otra fórmula de gran eficacia e incluso más natural: la planificación de cada cultivo siguiendo la estrategia de la Gestión Integrada de Plagas (GIP) con el objetivo añadido de una cosecha ‘Residuo Cero’.

De esta manera, se establece como principal actuación en el control de plagas la priorización de mecanismos de regulación naturales como el uso del control biológico y el empleo de productos fitosanitarios compatibles con los Organismos de Control Biológico (OCB) como son los biopesticidas SEIPASA, de forma que la cosecha libre de residuos está garantizada desde el inicio.

Curva degradación residuos cero

La curva de degradación de los biopesticidas de SEIPASA, de gran especialización en la eliminación de distintas plagas, presenta periodos de disipación y persistencia con mayor precipitación hacia el valor cero asegurando una cosecha libre de residuos.

Se garantiza así que las frutas, hortalizas y cereales lleguen sin restos tóxicos a la boca de los ciudadanos, ni siquiera los niveles permitidos legalmente.

Valor añadido en la cosecha

Con ello se logra un valor añadido en el producto agrícola, tanto en calidad (nutricional, organoléptica y visual) como en salud alimentaria, algo que requieren cada vez más los consumidores y, por ende, las grandes cadenas de distribución. Es más, éstas últimas ya no se conforman sólo con el respeto a los Límites Máximos de Residuos, sino que exigen niveles mucho más bajos.

La gran efectividad de los biopesticidas de SEIPASA permite mantener a raya las plagas protegiendo al cultivo de forma más natural, sostenible y saludable, pero además se evitan los efectos perniciosos ocasionados por los fitosanitarios químicos como son la sensibilización de algunas plantas a las plagas o enfermedades, o la resistencia de algunas plagas a los pesticidas aplicados haciéndolos inoperantes, aunque igualmente contaminantes.

Hay que tener en cuenta, como se ha comentado anteriormente, que los productos sintéticos se pueden sustituir en su totalidad por los tratamientos naturales de SEIPASA desde el inicio de ciclo, logrando la misma eficacia. Los biopesticidas SEIPASA son parte fundamental en la Gestión Integrada de Plagas (GIP).

Para mayor información sobre el biopesticida más adecuado para cada cultivo y ciclo productivo, y sobre los momentos de aplicación a fin de lograr una cosecha ‘Residuo Cero’: consulta@seipasa.com