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Cochinilla en plátano

Nueva clasificación de las plagas peligrosas, prioritarias y de cuarentena

Las plagas prioritarias estarán sujetas a unas normas más estrictas y los Estados miembros podrán recibir mayor financiación de la UE para eliminarlas

Un paso más, y ya es el penúltimo, para la entrada en vigor de la nueva normativa sobre medidas de protección contra las plagas de los vegetales. El Consejo de la UE ha aprobado el nuevo reglamento y tan sólo está a falta de que la Eurocámara dé el visto bueno. Su entrada en vigor se prevé a finales de 2016 y podrá ser aplicado tres años después.

Según establece la nueva legislación, que sustituirá a la actual Directiva (2000/29/CE) sobre fitosanidad, las plagas más peligrosas (plagas de cuarentena), quedarán mejor definidas y se dividirán en “epidemias prioritarias” y “otras plagas de cuarentena”.

De esta forma, las plagas prioritarias “estarán sujetas a unas normas de erradicación e información al público más estrictas y los Estados miembros podrán recibir mayor apoyo financiero de Bruselas para eliminarlas”, tal y como informa el Consejo Europeo en un comunicado.

Pasaporte fitosanitario

Plagas. Pulgón en pera

Entre las medidas previstas para reforzar la supervisión y fomentar la erradicación temprana de plagas está la extensión, simplificación y armonización del pasaporte fitosanitario, necesario para realizar movimientos de plantas entre operadores profesionales en el seno de la UE.

De la misma manera, el texto exigirá a los operadores profesionales inscribirse en un registro para garantizar controles más sencillos y una mejor trazabilidad del recorrido que realizan las plantas.

La nueva regulación también incluirá medidas para hacer frente a las plagas introducidas desde países extracomunitarios, de acuerdo con un enfoque basado en el nivel de riesgo.

Materiales importados, nivel de riesgo

Así, con el fin de identificar con rapidez las probabilidades de riesgos de plaga y otros riesgos fitosanitarios, se introducirá un sistema para la evaluación previa de los vegetales y materiales procedentes de terceros países. Una vez identificados, se impondrán prohibiciones temporales a aquellos que supongan riesgo a fin de evitar la introducción de plagas en territorio de la Unión Europea.

Se requerirá el certificado fitosanitario a los operadores profesionales dedicados a la importación de plantas y productos vegetales, así como a clientes de servicios postales y de Internet, y pasajeros que importen plantas susceptibles de riesgo de plaga. No obstante, estarían exentos los viajeros privados que importan pequeñas cantidades de vegetales para uso particular.

Al identificarse una planta enferma, ésta pasaría a una lista de vegetales de elevado riesgo y, por lo tanto, no podría obtener el certificado europeo.

La posición del Consejo de la UE confirma el acuerdo alcanzado con el Parlamento Europeo en diciembre de 2015 y aprobado por los embajadores permanentes de los Veintiocho en mayo. Queda, por tanto, la aprobación por parte del Parlamento Europeo en segunda lectura.

Consulte aquí el documento completo de la propuesta de Reglamento sobre medidas de protección contra las plagas de los vegetales.

 

Fuentes:

http://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2016/07/18-tackling-plant-pests-new-measures-adopted/

http://video.consilium.europa.eu/en/webcast/dbe88c55-a301-455f-b24c-cbcb015f5f63

 

Inspección equipos de aplicación de fitosanitarios

Inspección de equipos de aplicación de productos fitosanitarios

¿Dónde se realizan las inspecciones de equipos de fitosanitarios? ¿Cuáles deben pasar la inspección? ¿Qué elementos se inspeccionan? ¿Con qué periodicidad? Todo sobre las inspecciones:

Todos los equipos de aplicación de productos fitosanitarios deben ser inspeccionados, al menos una vez, antes del 26 de noviembre de 2016, según contempla el Real Decreto 1702/2011, que no establece aplazamientos, de forma que, a partir de esta fecha no se podrán utilizar los equipos que no hayan sido inspeccionados.

Periodicidad de las inspecciones

Partiendo de este punto, la periodicidad de las inspecciones, tal como indica el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, será la siguiente:

  • En los equipos nuevos: En los cinco primeros años tras su adquisición
  • Inspecciones posteriores: Cada cinco años, salvo para determinados titulares que será trienal
  • A partir del año 2020, cada tres años

Realización de las inspecciones

La estación de inspección es de libre elección por parte del agricultor y el titular podrá estar presente durante el procedimiento. Si el resultado de la inspección es desfavorable, es decir, se ha encontrado un defecto grave, no se podrá utilizar el equipo hasta la reparación de los elementos defectuosos.

Las inspecciones se realizan de acuerdo con el Manual de las Inspeciones publicado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente:
http://www.magrama.gob.es/es/agricultura/publicaciones/Manual_de_inspección_de_equipos_de_aplicación_de_fitosanitario1_tcm7-191068.pdf

Elementos que se inspeccionan

Los elementos del equipo de aplicación de productos fitosanitarios que se someten a inspección son:

  • Elementos de transmisión de la potencia
  • Bomba
  • Agitación
  • Tanque de líquido para pulverización
  • Sistemas de medida y de regulación y control
  • Tubos y mangueras
  • Filtrado
  • Barra de pulverización, en equipos que la incorporen
  • Boquillas
  • Distribución
  • Sistema neumático, en equipos que lo incorporen

Qué mediciones se hacen

  1. Manómetro
  2. Regulación de la presión
  3. Caudal de las boquillas

Tipos de equipos que deben pasar la inspección

1.- Equipos móviles dedicados a la actividad agrícola

  • Pulverizadores hidráulicos (barras o pistolas)
  • Pulverizadores hidroneumáticos (atomizadores)
  • Pulverizadores neumáticos (nebulizadores) y centrífugos
  • Espolvoreadores

2.- Equipos fijos y equipos en instalaciones fijas e invernaderos
3.- Equipos de aplicación para tratamientos aéreos
4.- Equipos móviles dedicados a otros usos no agrícolas

Los equipos deben estar previamente inscritos en el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola (ROMA)

Dónde se realizan las inspecciones

Las estaciones de inspección técnica de equipos de aplicación de productos fitosanitarios (ITEAF) son autorizadas, habilitadas y controladas por cada comunidad autónoma.

Las ITEAF deberán disponer de unidades móviles y las inspecciones podrán realizarse en éstas o en las instalaciones fijas de las estaciones.

En este enlace se pueden ver las ITEAF autorizadas por comunidad autónoma: http://www.magrama.gob.es/es/agricultura/temas/medios-de-produccion/iteafautorizadas20abril2016versionparapublicarenlaweb28-04-2016_tcm7-419656.pdf

Contexto legislativo

Una correcta aplicación de productos fitosanitarios requiere una distribución homogénea del producto, y que esté de acuerdo con las dosis autorizadas y recomendadas, al objeto de evitar efectos nocivos o perjudiciales en la salud humana y el medio ambiente. Una deficiente regulación de los equipos o máquinas de aplicación puede dar lugar a distribuciones anómalas y la presencia de desperfectos, averías o desajustes puede originar fugas o vertidos de producto en lugares inadecuados.

La Ley 43/2002, DE 20 DE NOVIEMBRE, de sanidad vegetal, pretende garantizar que los medios de defensa fitosanitaria reúnan todas las condiciones necesarias y establece las disposiciones básicas relativas a los requisitos que deben cumplir estos medios, al uso racional de los mismos atendiendo, en lo que se refiere a los equipos de aplicación, tanto a las condiciones de uso del plaguicida utilizado en cada caso como a los requisitos de mantenimiento y puesta a punto de dichos equipos, a los controles oficiales para verificar el cumplimiento de dichas disposiciones y a los instrumentos de apoyo necesarios para la realización de las correspondientes inspecciones.

Por su parte, la Directiva 2009/128/CE, de 21 de octubre, del Parlamento Europeo y del Consejo, por la que se establece un Uso Sostenible de los Plaguicidas, establece determinados requisitos de obligado cumplimiento en esta materia. En el artículo 8 y el Anexo II se indica que deben utilizarse equipos de aplicación de productos fitosanitarios que funcionen correctamente, garantizando la exactitud en la distribución y dosificación del producto, así como la no existencia de fugas en el llenado, vaciado y mantenimiento.

Para dar cumplimiento y desarrollar lo señalado por las citadas normativas el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente publicó el Real Decreto 1702/2011, de 18 de noviembre, sobre las inspecciones obligatorias de los equipos de aplicación de productos fitosanitarios. De esta forma, se establecen los controles oficiales para la verificación del cumplimiento de los requisitos sobre mantenimiento y puesta a punto de estos equipos, la normativa básica en materia de inspección, y las normas necesarias de coordinación con las comunidades autónomas, con un régimen de autorización para las estaciones que realicen las inspecciones técnicas.

 

Fte: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente
(http://www.magrama.gob.es/es/agricultura/temas/medios-de-produccion/maquinaria-agricola/inspecciones-equipos-aplicacion-productos-fitosanitarios/#para3)

(http://www.magrama.gob.es/es/agricultura/temas/medios-de-produccion/DIPTICO_ITEAF_tcm7-368267.pdf)

abonado

Nuevo reglamento: Espaldarazo de la UE a los abonos orgánicos y obtenidos de residuos

  • Facilitará la libre circulación de los fertilizantes orgánicos en la UE, poniéndolos en igualdad de condiciones con los inorgánicos

  • La norma otorgará mayores oportunidades de mercado para las empresas innovadoras

La libre circulación en el mercado de la UE de los abonos orgánicos y obtenidos de residuos será una realidad después de que se apruebe el nuevo reglamento de fertilizantes propuesto por la Comisión Europea. De esta manera, estarán en igualdad de condiciones con los inorgánicos. La actual normativa sobre abonos -de 2003- excluye a los fertilizantes obtenidos a partir de materiales orgánicos, por lo que su acceso al mercado único contaba con mayores obstáculos debido a la divergencia de las normas nacionales.

“De los abundantes recursos disponibles en forma de residuos orgánicos, es bien poco lo que se transforma en valiosos fertilizantes. Nuestros agricultores utilizan abonos en cuya fabricación se usan recursos importados o se consume mucha energía, a pesar de que nuestra industria podría valorizar los biorresiduos en nutrientes reciclados”.

De esta manera se expresaba Jyrki Katainen, vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, en la presentación de la propuesta de nuevas disposiciones sobre abonos orgánicos y obtenidos de los residuos, que facilitarán en gran medida el acceso de éstos al mercado único de la UE, “poniéndolos en igualdad de condiciones con los abonos inorgánicos tradicionales”.

Con ello se crearán nuevas oportunidades de mercado para las empresas innovadoras, reduciendo al mismo tiempo el volumen de residuos, el consumo de energía y los daños al medio ambiente, tal como aseguran desde la Comisión Europea. “El nuevo Reglamento nos ayudará a convertir problemas en oportunidades para los agricultores y las empresas”, puntualiza Katainen.

Estas nuevas disposiciones serían la primera medida del paquete de la economía circular adoptado en diciembre de 2015, que tiene como uno de los principios clave la reutilización de materias primas que actualmente se eliminan como residuos. La Unión Europea valoriza así el empleo de productos mucho más respetuosos con el medio ambiente.

Conversión de biorresiduos

El nuevo texto establece normas comunes sobre la conversión de biorresiduos en materias primas que pueden utilizarse para fabricar fertilizantes. En él se definen los requisitos de seguridad, calidad y etiquetado que deben cumplir todos los productos fertilizantes para ser objeto de libre comercio en toda la UE. “Los productores tendrán que demostrar que sus productos cumplen dichos requisitos y se ajustan a los límites de contaminantes orgánicos, contaminantes microbianos e impurezas físicas antes de colocarles el marcado CE”, precisa la Comisión Europea.

En este sentido, el Reglamento fija límites estrictos para el cadmio en los abonos fosfatados. Los límites se harán más rigurosos, pasando de 60 mg/kg a 40 mg/kg después de tres años y a 20 mg/kg al cabo de doce años, reduciéndose así los riesgos para la salud y el medio ambiente.

La nueva normativa se aplicará a todos los tipos de abonos a fin de garantizar el máximo nivel de protección del suelo.

Marcado CE o siguiendo normas nacionales

Como algunos fertilizantes no son producidos o comercializados con carácter transfronterizo en grandes cantidades, la Comisión propone la armonización facultativa: el fabricante puede, en función de su estrategia comercial y del tipo de producto, optar por colocarle el marcado CE, haciendo posible su libre comercio en el mercado interior conforme a normas europeas comunes, o venderlo con arreglo a normas nacionales basadas en el reconocimiento mutuo en el mercado único. Esto garantiza que se tengan en cuenta los principios de la mejora de la legislación y la subsidiariedad.

Y es que el ámbito de aplicación del actual Reglamento de 2003  no incluye “fertilizantes innovadores obtenidos a partir de materiales orgánicos” garantizando sólo la libre circulación en el mercado interior de los abonos inorgánicos convencionales, que “suelen ser obtenidos de la minería o producidos por procedimientos químicos que consumen energía y generan mucho CO2”.

Así, el acceso al mercado de la UE de los abonos orgánicos depende actualmente del reconocimiento mutuo entre los Estados miembros y, “debido a la divergencia de las normas nacionales, resulta a menudo difícil”, subrayan desde la Comisión Europea.

Además, el Reglamento en vigor sobre abonos “no aborda las preocupaciones medioambientales derivadas de la contaminación de los suelos, las aguas continentales, las aguas marinas y, en última instancia, los alimentos”.

“Hoy en día solo el 5% de los biorresiduos se reciclan. Según las estimaciones, si se reciclasen más IP/16/827 biorresiduos, podrían sustituir hasta el 30% de los abonos inorgánicos”, señalan las mismas fuentes, al tiempo que destacan el hecho de que “cada año, la UE importa alrededor de 6 millones de toneladas de fosfatos, cuando podría sustituir hasta el 30% de este total por su extracción a partir de lodos de depuración, residuos biodegradables, harina de carne y huesos o estiércol”.

Parlamento Europeo y Consejo

El proyecto de Reglamento se enviará ahora al Parlamento Europeo y al Consejo, que deben adoptarlo. Una vez adoptado, será directamente aplicable, sin necesidad de transposición en Derecho nacional, tras un período transitorio para que las empresas y las autoridades públicas se adapten a la nueva normativa.

Fte: Comisión Europea

Pulgon en melocotón

Listas positivas vs listas negativas en importación de productos agrícolas

Listas negativas

Las listas negativas en importación impiden la entrada a un país o comunidad de países productos presentes en un listado. Es decir, cualquier importación está autorizada, salvo que haya sido explícitamente prohibida.

En referencia al control fitosanitario, funciona como una especie de lista negra en la que se incluyen una serie de países cuya sanidad vegetal es especialmente problemática en determinadas plagas y enfermedades, a fin de poder establecer medidas especiales de control y vigilancia, e incluso la prohibición de importar esas plantas o productos vegetales hasta que no se garantice una mejora sustancial del estado fitosanitario de los envíos.

La política de importación de la Unión Europea se ha basado hasta ahora en las listas negativas.

Listas positivas

Las listas positivas registran los productos con garantía de estar libres de enfermedades. Hay, por tanto, una lista de autorización previa con bionomios producto/país.

De esta manera, únicamente pueden importarse los productos procedentes de aquellos países que, por ofrecer suficiente seguridad y control y no entrañar riesgos fitosanitarios, estén expresamente permitidos.

Esta medida de control más estricta está implantada en países como USA, China o Rusia.

www.seipasa.com  Tratamientos naturales para la agricultura (biopesticidas, bioestimulantes, nutricionales)

Daños psila africana en cítricos

España, el país de la UE donde se tarda más en registrar un fitosanitario

  • Hemos llegado a tener plazos de 5 y 6 años para registrar un producto”, lamenta el Director General de AEPLA, quien subraya que “cada año llega una nueva plaga

  • El sector exige crear una Agencia única de Evaluación de Fitosanitarios que recorte la burocracia

  • La agricultura española pierde competitividad al acceder con retraso a las últimas tecnologías para la protección de cultivos

  • Se requieren casi diez años para conseguir un formulado -proceso de investigación y desarrollo- y llevarlo al mercado

Cada vez llegan más plagas a los campos españoles y cada vez se cuenta con menos principios activos para la creación de fitosanitarios. Este hecho no supondría un gran problema para los agricultores de no ser por las trabas burocráticas existentes en España para la aprobación de nuevos y competentes tratamientos.

Y es que el acceso a estas innovadoras medicinas para las plantas, fruto de las últimas tecnologías centradas en el respeto medioambiental y de la salud, se ve restringido por el largo proceso desde la creación del formulado hasta la aprobación de su registro.

Así lo explica el Director General de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA), Carlos Palomar, en una entrevista en el programa Agro5 de Radio 5-RNE, en la que señala que se requieren casi diez años para conseguir un formulado -proceso de investigación y desarrollo- y llevarlo al mercado.

Están cambiando, pero hemos llegado a tener plazos de 5 y 6 años para registrar un producto. Esto quiere decir que el mismo producto, presentada su solicitud en Italia o en Grecia, tardaba un año y en España tardaba cinco años. Son cuatro años que suponen una desventaja competitiva para los agricultores españoles porque estamos hablando de nuevos tratamientos, de un sector que se basa en la investigación, y los nuevos productos son los que consiguen la fórmula mágica de controlar un insecto, una plaga, una enfermedad, sin afectar a los insectos que están cerca, ni a la persona que lo aplica…”, señala Palomar. “Dejar todo eso cuatro años en un cajón esperando a que alguien lo revise desincentiva la inversión y la innovación aquí”, añade.

Ente único para evaluar la seguridad de los productos

Es por ello que, tanto agricultores, distribuidores como fabricantes de fitosanitarios (UPA, AEPLA, IBMA, FEPEX, ASAJA y COOPERATIVAS-AGROALIMENTARIAS) se han unido para exigir la creación de una Agencia de Evaluación Única de Productos Fitosanitarios que recorte la burocracia que ralentiza todo el procedimiento.

Es algo que ya funciona en otros países. Se trata de tener una agencia única cuya misión sea evaluar la seguridad de estos productos y de su uso. Los principios activos se aprueban en Europa y luego el producto -cómo esté formulado- se aprueba en cada país. Pero comprobar que respeta la seguridad del consumidor, del trabajador y el medio ambiente significa complejidad, burocracia, mucho tiempo y nos encontramos con que España se ha convertido en el país en que se tarda más en registrar una medicina contra las plantas”, explica Palomar.

Por tanto, contar con un ente que simplifique todo esto “no sólo beneficia a la industria, sino también a los agricultores; porque tener una caja de herramientas para enfrentarse a las plagas presentes y las que nos vienen –cada año llega una nueva– les permite ser competitivos y mantener el sector agrícola como uno de los puntales económicos y de la exportación en España”.

De 1.000 principios activos a 300

En un contexto en el que a los cultivos se les exige ser cada vez más productivos, el perfil de los productos fitosanitarios está cambiando para ser más específicos, más precisos y menos persistentes  respetando el medio ambiente e integrándose en los ecosistemas agrícolas. “Si en 1993 contábamos con unos mil principios activos para la creación de tratamientos fitosanitarios, ahora existen alrededor de 300. O sea, que se han eliminado muchos y los que nos quedan son los que hay que proteger y hay que desarrollar suficientemente”.

Tras recordar que la Gestión Integrada de Plagas (GIP) es obligatoria en Europa desde enero de 2014, Palomar califica a España como pionera en esta nueva política, pues “sectores como los hortícolas, los frutícolas o los citrícolas ya llevan años de experiencia, y esa experiencia es la que se ha extrapolado a otros cultivos”.

SEIPASA, por delante en innovación

En este sentido, SEIPASA siempre ha ido por delante de la legislación y desde sus inicios se ha volcado en la investigación y desarrollo de tratamientos naturales que combinen eficacia y rentabilidad con el respeto medioambiental y la salud alimentaria, aspectos éstos cada vez más regulados por las normativas europeas, pero también requeridos, y con mayor exhaustividad, por las propias cadenas de distribución. De ahí que cuente con antelación con productos totalmente adaptados a los requerimientos legales que van surgiendo en el sector.

Es por ello que SEIPASA se sitúa a la bandera de la innovación, habiendo logrado eficientes tratamientos para la agricultura con únicos y estudiados formulados, libres de residuos y compatibles con la Gestión Integrada de Plagas. Así lo avala la concesión del sello Pyme Innovadora por parte del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO), convirtiéndose en una de las primeras firmas del sector que lo ha logrado.

Escuchar la entrevista completa en Agro5 de RNE (del minuto 14 al 20): http://mvod.lvlt.rtve.es/resources/TE_SAGRO55/mp3/9/1/1453720064319.mp3

Invernaderos

Las claves del nuevo Reglamento de Producción Integrada de Hortícolas Protegidos

  • Refuerza la priorización obligatoria del control biológico y el empleo de productos fitosanitarios compatibles con los OCB

  • Obliga al uso de trampas cromotrópicas dentro de invernaderos y en las antesalas cuando el nivel de insectos vectores sea alto

  • Exige poner un cartel a la entrada del recinto cuando se haya tratado con fitosantarios distintos de los de bajo riesgo

  • Supedita la periodicidad de las analíticas de residuos de fitosanitarios a una evaluación de riesgos

  • Establece que el almacén de fitosanitarios deberá estar alejado de masas de agua, pozos de extracción y zonas que puedan inundarse en caso de crecida

Invernaderos

La adaptación de los avances técnicos del cultivo y de la maquinaria y las nuevas demandas de la sociedad en cuanto a protección del medio ambiente, la salud y la calidad han hecho necesaria la aprobación de un nuevo Reglamento Específico de producción Integrada de cultivos hortícolas protegidos, en sustitución del anterior, en vigor desde octubre de 2007.

El pasado 24 de diciembre de 2015 se publicó en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) la actualización de este reglamento, que especifica las condiciones y requisitos para la producción integrada en tomate, pimiento, berenjena, judía, calabacín, pepino, melón y sandía.

Siendo la base de la normativa el empleo de un sistema de producción que utilice los mecanismos de regulación naturales teniendo en cuenta la protección del medio ambiente, la economía de las explotaciones y las exigencias sociales, uno de los puntos más importantes es el referente al control integrado de plagas. En este sentido, se mantiene como principal actuación obligatoria la priorización del uso del control biológico, en primer lugar, y el empleo de productos fitosanitarios compatibles con los Organismos de Control Biológico (OCB).

Entre los tratamientos naturales más efectivos que permiten la acción de estos organismos y, en general, de la fauna auxiliar, están los productos de SEIPASA, libres de residuos y de demostrada eficacia contra la proliferacíon de plagas y enfermedades.

Tal como precisa el reglamento, en parcelas con alto riesgo de presencia de plaga, conocido por su historial o antecedentes, se podrán hacer aplicaciones previas a la introducción de los OCB con estos productos fitosantarios compatibles.

Novedades en cuanto a control integrado

Entre los principios básicos, el nuevo texto incorpora la necesidad de utilizar “trampas cromotrópicas para el seguimiento, control y captura de insectos vectores, dentro de invernaderos y en las antesalas con un mínimo de 50 placas/ha, cuando el nivel de insectos vectores sea alto”. Esta actuación se realizará “desde antes del inicio del cultivo y por recomendación del personal técnico que asesora”.

       Se usarán trampas      cromotrópicas dentro de         invernaderos y en          las antesalas cuando           el nivel de insectos     vectores sea alto

Asimismo, se introduce como práctica obligatoria dar, “previo al arranque del cultivo, un tratamiento con productos autorizados específicos” si al finalizar el cultivo los OCB no han realizado un control eficaz de las plagas.

Uso de productos fitosanitarios

El nuevo reglamento adapta las obligaciones sobre el uso de fitosanitarios a las nuevas normativas surgidas desde 2007 hasta la actualidad. Es por ello que establece que cada explotación agraria mantendrá actualizado el cuaderno de explotación (Real Decreto 1311/2012, artículo 16) y puntualiza los requerimientos mínimos obligatorios que tiene que contener el mismo.

En el apartado de Identificación y trazabilidad se hace referencia al citado cuaderno de explotación: Será obligatorio “llevar un cuaderno de explotación, en soporte papel o informático, establecido en el programa TRIANA (o compatible con él) donde se anote todo lo relativo al manejo de cada parcela, cultivo y tratamientos postcosecha para poder documentar la trazabilidad. En cada centro de recepción debe existir un albarán de control de entrada, en el que figure el producto, cantidad, parcela de origen y fecha de entrada, firmado por la persona que realiza la entrega”.

Residuos en la producción agrícola (LMR)

En cuanto al control de residuos de productos fitosanitarios hay una mínima modificación del texto. Según establece, “el Plan de autocontrol de residuos de fitosanitarios al que estará acogido el operador consistirá en un protocolo detallado en el que se contemple la recogida de muestras, especialmente en el período de recolección, para analizar la posible presencia de residuos de productos fitosanitarios y garantizar que se han utilizado exclusivamente las sustancias activas autorizadas en Producción Integrada y que se cumple con lo establecido en la legislación en relación con los límites máximos de residuos de productos fitosanitarios”.

Tomate Seipasa

Mientras el reglamento de 2007 precisaba que debía realizarse, al menos, un análisis de residuos mensual por cada 50 hectáreas o fracción de cultivo en recolección, en el texto recién publicado deja de definirse esta regularidad y se habla de que el plan de autocontrol deberá especificar “la periodicidad de las analíticas de residuos según una evaluación de riesgos que tenga en consideración el número de productores, los productos fitosanitarios de posible uso, la superficie, los kilos estimados de producción y cualquier otra consideración justificada”.

Almacenes de productos fitosanitarios y fertilizantes

También se han añadido algunas condiciones a las características que deben tener los almacenes de productos fitosanitarios y fertilizantes. Al respecto, el documento normativo precisa que “el almacén, separado por pared de obra de cualquier local habitado y alejado de masas de agua suficiente, pozos de extracción de agua y zonas que puedan inundarse en caso de crecida, dispondrá de ventilación permanente y suficiente e iluminación adecuada”, y estará “dotado de medios de protección contra incendios que cumplan con la legislación vigente”.

Además, remite al RD 1311/2012 en lo referente al marco de actuación para “conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios”.

En cuanto a instalaciones agrarias no hay novedades en actuaciones obligatorias, pero sí en las recomendadas. Así, se aconseja “disponer en la explotación o en puntos de uso comunitario de zonas preparadas expresamente para llenar cubas de tratamientos fitosanitarios, lavar equipos, depositar restos de caldos sobrantes, etc.”.

También se recomienda, en balsas descubiertas, “no aplicar cobre para proliferación de marcrófitas sumergidas que conllevan una mejor calidad y oxigenación del agua, incluido el control de patógenos”.

Maquinaria y equipos de tratamientos

El nuevo Reglamento Específico de PI de cultivos hortícolas protegidos obliga a “realizar las operaciones de llenado de la maquinaria de tratamiento en puntos donde no haya riesgo de contaminación de cauces de agua, pozos o redes de alcantarillado” y, en cualquier caso, teniendo en cuenta lo estipulado en el art. 36 del RD 1311/2012.

     La maquinaria de           tratamiento se llenará         en puntos sin riesgo de contaminación de cauces, pozos o alcantarillas

En esta materia, añade una recomendación respecto a la aplicación de tratamientos: “Por seguridad para el aplicador y homogeneidad en la aplicación, los tratamientos fitosanitarios deben realizarse con dispositivos en los que la nube de tratamiento quede detrás del operario, de manera que se minimice su exposición y la aplicación se pueda hacer de forma uniforme a todo el volumen de planta”.

También se ha incorporado en materia de señalización y seguridad la obligación de indicar, en los cultivos de invernadero, un cartel visible a la entrada del recinto cuando se haya tratado con productos fitosantarios distintos de los de bajo riesgo.

Enmiendas y fertilización

En cuanto a fertilización, la nueva normativa puntualiza que además de tener en cuenta la legislación vigente respecto a mantenimiento de los niveles de nitratos en suelo por debajo de los límites,

Queda prohibido el almacenamiento de estiércol cerca de las fuentes de agua

se deberán cumplir los requisitos aplicables a explotaciones situadas en Zonas Declaradas Vulnerables a la contaminación por nitratos procedentes de fuentes agrarias según la normativa vigente o sus futuras modificaciones”.

Queda prohibido el almacenamiento de estiércol cerca de las fuentes de agua, así como se deberá “evitar el acceso del ganado a las aguas superficiales o las zonas de bombeo”.

Estrategias específicas para cada cultivo

Los anexos II al VII contienen las estrategias de control integrado específicas para cada tipo de hortícola, haciendo referencia a las plagas más frecuentes, los criterios de intervención para cada una de ellas, los métodos de control y las medidas preventivas o culturales a llevar a cabo en cada cultivo.

Consultar el nuevo Reglamento de Producción Integrada de Hortícolas Protegidos: http://www.juntadeandalucia.es/agriculturaypesca/portal/export/sites/default/comun/galerias/galeriaDescargas/minisites/raif/Noticias/2015/BOJA15-248-00105-21289-01_00082170.pdf

Piretrina SEIPASA contra pulgón

Nuevas medidas para frenar la llegada de plagas a Europa

PRINCIPIO DE ACUERDO / TRÍLOGOS

  • Estudios previos a los vegetales para identificar riesgos

  • Un pasaporte fitotanitario para certificar la buena salud de las plantas

La introducción de un nuevo mecanismo de evaluación preliminar de las plantas y productos vegetales procedentes de terceros países, la imposición de prohibiciones temporales de importación o el sistema de pasaporte fitosanitario son algunas de las medidas que contempla el acuerdo preliminar al que han llegado el Parlamento Europeo y la Presidencia del Consejo Europeo (Luxemburgo) respecto a la Propuesta de Reglamento sobre medidas de protección contra las plagas de los vegetales (Ley de Sanidad Vegetal).

Se trata de un acuerdo provisional alcanzado en el marco del diálogo a tres bandas que se desarrolla entre la Eurocámara, el Consejo y la Comisión Europea.

Tuta Absoluta en tomate

Medidas preventivas

Con el fin de identificar con rapidez las probabilidades de riesgos de plaga y otros riesgos fitosanitarios, las nuevas normas introducirían un sistema para la evaluación previa de los vegetales y materiales procedentes de países extracomunitarios. Una vez identificados, se impondrían prohibiciones temporales a aquellos que supongan riesgo a fin de evitar la introducción de plagas en territorio de la Unión Europea.

Concretamente, se requeriría un certificado fitosanitario a los operadores profesionales dedicados a la importación de plantas y productos vegetales, así como a clientes de servicios postales y de Internet, y pasajeros que importen plantas susceptibles de riesgo de plaga. No obstante, estarían exentos los viajeros privados que importan pequeñas cantidades de vegetales para uso particular.

Al identificarse una planta enferma, ésta pasaría a una lista de vegetales de elevado riesgo y, por lo tanto, no podría obtener el certificado europeo.

Pasaporte fitosanitario

El sistema de pasaporte fitosanitario debería abarcar todos los movimientos de las plantas a los efectos de la siembra en el territorio de la Unión Europea, a excepción de los suministrados directamente a los usuarios finales, según el principio de acuerdo.

Por otro lado, también se actualizarán las normas comunitarias relativas a compensar a los productores cuyas plantas tienen que ser eliminadas para atajar plagas. Según el documento, el montante de la indemnización reflejaría el valor de las plantas o productos vegetales destruidos.

Se trata de un texto provisional que debe ser aprobado por el Consejo y por la comisión de Agricultura del Parlamento. Posteriormente, deberá contar con el visto bueno del Pleno del Parlamento Europeo en una segunda lectura.

Divergencias entre países del norte y del sur

Durante las negociaciones, los países del norte y los del sur de la Unión Europea están mostrando sus divergencias en defensa de sus intereses. Mientras los países nórdicos, que no sufren este problema, presionan para que no incrementen los controles preventivos, pues consideran que el aumento de restricciones tendría consecuencias negativas para sus grandes empresas importadoras, los del sur, que sufren las consecuencias de la afluencia de nuevas plagas, insisten en la necesidad de la protección de las plantaciones y producciones europeas.

De hecho, España y Francia han liderado la propuesta de implantar por normativa la estrategia inversa o ‘lista positiva’, por la que sólo podrían entrar en la Unión Europea aquellos productos de aquellos países que, por ofrecer suficiente seguridad y control y no entrañar riesgos fitosanitarios, estuvieran expresamente permitidos, en vez de contar con ‘listas negativas’, por las que se permite cualquier importación salvo que haya sido explícitamente prohibida.

Una plaga cada siete meses

Según los datos manejados por la Unión Europea, desde 2009 a 2013 se detectaron al menos ocho nuevas plagas en territorio comunitario, lo que supone una plaga cada siete meses. Ésta es la lista negra de plagas que llegaron en esos cinco años, a las que habría que sumar algunas no incluidas por Bruselas y las detectadas en 2014 y 2015, como la agresiva Xylella Fastidiosa o el greening de los cítricos: http://blog.seipasa.com/plaga-europa-patogeno-agricultura/

Abonado, fertilizantes

El Ministerio modifica la normativa sobre fertilizantes

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) ha modificado la normativa básica en materia de productos fertilizantes, una actualización que fue aprobada por Orden AAA/2564/2015 de 27 de noviembre de 2015 y publicada el 3 de diciembre en el BOE.

Tal como indica el texto normativo, “tras más de un año en vigor, es necesario actualizar los anexos del Real Decreto 506/2013, de 28 de junio, sobre esta materia para incluir nuevos tipos de productos y nuevos residuos para la fabricación de abonos y enmiendas, junto con las modificaciones que todo ello conlleve en cuanto a la identificación y etiquetado, métodos de análisis para estos nuevos productos y sus márgenes de tolerancia”.

Consultar la Orden con las modificaciones sobre productos fertilizantes: http://www.boe.es/boe/dias/2015/12/03/pdfs/BOE-A-2015-13094.pdf

Fumigando con Amicos

Ya no se pueden comprar fitosanitarios sin carné

  • Habrá un técnico con titulación universitaria en los puntos de venta

A partir de ahora (desde el 26 de noviembre) los usuarios profesionales y los vendedores de productos fitosanitarios deberán estar en posesión de un carné que acredite los conocimientos apropiados para ejercer su actividad. Así lo establece el Real Decreto 1311/2012, de 14 de septiembre, por el que se dispone el marco de actuación para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios, cumpliendo la legislación europea (Directiva 2009/128 CE de uso sostenible de los plaguicidas). No obstante, en Andalucía, este requisito se viene cumpliendo por normativa desde 2007.

De esta manera, sólo podrán suministrarse productos fitosanitarios a agricultores que cuenten con el carné correspondiente.

En los últimos años y, de cara a la puesta en vigor de tal obligación, se han promovido multitud de cursos de formación para la obtención del carné, según distintos niveles de capacitación:

Básico: para el personal auxiliar de tratamientos y los agricultores que los realizan en la propia explotación utilizando productos fitosanitarios que no sean ni generen gases tóxicos. También se expiden para el personal auxiliar de la distribución que manipule productos fitosanitarios.

Cualificado: para usuarios profesionales responsables de los tratamientos terrestres y para los agricultores que realicen tratamientos empleando personal auxiliar. También se expedirán para el personal que intervenga directamente en la venta de productos fitosanitarios de uso profesional.

Fumigador: para aplicadores que realicen tratamientos con productos fitosanitarios que sean gases clasificados como tóxicos, muy tóxicos, o mortales, o que generen gases de esta naturaleza. Para obtener el carné de fumigador será condición necesaria haber adquirido previamente la capacitación correspondiente a los niveles básico o cualificado.

Piloto aplicador: para el personal que realice tratamientos fitosanitarios desde o mediante aeronaves.

Técnico con titulación universitaria

Además, los distribuidores, vendedores y demás operadores comerciales de productos fitosanitarios están obligados a contar con un técnico con titulación universitaria habilitante (Ingeniero Agrónomo, Ingeniero Técnico Agrícola, de Montes, Técnico Forestal Técnico Superior en Paisajismo y Medio Rural, Técnico Superior en Gestión Forestal y del Medio Natural).

De hecho, en el momento de la venta de productos fitosanitarios para uso profesional deberá estar disponible un vendedor con objeto de poder proporcionar a los clientes información adecuada en relación con el uso de los productos fitosanitarios que adquiere, los riesgos para la salud y el medio ambiente y las instrucciones de seguridad para gestionar tales riesgos.

También se dará información sobre los puntos de recogida de envases vacíos más cercanos utilizables por el comprador.

Los carnés serán válidos a efectos de ejercer la actividad para la que habilitan en todo el ámbito nacional y tendrán una validez de 10 años, excepto que sea retirado por el órgano competente antes de finalizar este plazo, por incumplimiento de requisitos o por infracción.

Finca de patata ecológica en Sevilla

La producción ecológica tendrá “condición preferente” en ayudas del Programa de Desarrollo Rural

  • La superficie ecológica ya ronda el millón de hectáreas en Andalucía

  • El número de industrias dedicadas al sector se ha multiplicado por cuatro en diez años

La superficie de producción ecológica en Andalucía ha aumentado un 12% durante 2015 y ya ronda el millón de hectáreas (957.600), en tanto que el número de operadores (entre actividad productiva y transformadora) ha incrementado un 30%, hasta alcanzar los 14.000.

Según la consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz, este “crecimiento sin precedentes viene impulsado en gran medida por la nueva convocatoria de ayudas a la producción ecológica que se realizó en mayo, antes incluso de la aprobación definitiva del nuevo Programa de Desarrollo Rural (PDR) de Andalucía, y dotada con un presupuesto de 201,58 millones de euros para todo el periodo”.

Ortiz ha subrayado que las producciones ecológicas van a tener, además, “una consideración preferente” en la concesión de otras ayudas del PDR, como las de modernización de explotaciones o la mejora de la agroindustria.

Sólo un 1% de consumo interno

Pese a que Andalucía cuenta con más del 50% de la superficie ecológica nacional y el número de industrias se ha multiplicado por cuatro en diez años, el consumo interno de este tipo de productos apenas alcanza el 1% de la producción.

Es por ello que la responsable de Agricultura de la Junta avanzó que uno de los principales objetivos del tercer Plan Andaluz de Agricultura Ecológica, que se presentará antes de final de año, será precisamente incentivar el consumo interno.

Decreto de venta directa y ‘alimento artesano’

Con la misma finalidad, la Consejería pretende “poner en marcha la iniciativa de canales cortos de comercialización y un decreto de venta directa”. Ortiz ha anunciado que, igualmente, se seguirá “avanzando en las normas técnicas para poder utilizar la mención de alimento artesano en las producciones ecológicas, como ya ocurre con el queso”.

Hasta el momento, los productos ecológicos andaluces se comercializan mayoritariamente en canales cortos y aún no han logrado irrumpir con fuerza en las grandes superficies comerciales, como ocurre en los países del norte de Europa, en los que existe una mayor demanda.

Nuevo reglamento sobre producción ecológica

Respecto a la propuesta de nuevo reglamento sobre la producción ecológica que se está debatiendo actualmente en el seno de la Unión Europea, para la consejera es fundamental que desde Bruselas se obligue a que “los productos importados cumplan las mismas condiciones que se exigen a las producciones europeas. Nuestro principal objetivo en estas negociaciones es que el reglamento definitivo recoja disposiciones ajustadas a la realidad productiva de Andalucía y a los mecanismos y herramientas que han demostrado un buen funcionamiento en el control y organización del sector de ecológico andaluz”, asegura.

Fte: Junta de Andalucía

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